Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Quién dijo qué es bullying?

Ahora resulta que a mi amigo “el gordo” no puedo llamarlo así, que porque lo que hago es reproducir un fenómeno llamado bullying. ¿Quién diablos conceptualizó eso? Seguramente fue una persona sin amigos, alguien a quien nunca se le dijo de cariño algún apodo, aquél que su único compañero de clases fue la soledad.

Se dice que desde siempre ha existido pero que hoy día se encuentra en su auge; lo que yo creo es que a recientes fechas la moda ha logrado incrustarse severamente, no sólo en la forma de vestir sino también en la manera de relacionarse, como en todo, la cuestión es ponerse al tanto y qué mejor forma de hacerlo que escuchar de todos los docentes: “en mi grupo el divo bully se hace presente”. Pareciera que nombrarlo dota de conocimiento a quien dice detectarlo además de reconocerle la labor.

Hoy en día se dice dar un seguimiento a los comportamientos de nosotros los jóvenes en la interacción con nuestros compañeros para garantizar una sana convivencia, he llegado a pensar que más que lograrlo, ello resultará en una especie de individualidad donde la convivencia sea lo último que se consiga; no poder jugar fútbol americano por aquello de la tacleada, me suena de lo más exagerado. Es cuando llego a cuestionarme: ¿qué se entiende por bullying?

Por si fuera poco, las bromas que se les juegan a las chicas a la hora del receso deben ser suspendidas, no puedo ya dirigirme a mi compañera como “la china”, debo nombrarla Guadalupe, eso es alarmante pues ahora, ¿cómo notará que la estimo?, si ella misma comentó que de cariño le dicen así. Me parece que era más atinado cuando se creía que el molestar a una compañera se debía a un interés, lo acepto, más de una vez jale del cabello a la niña que me gustaba.

Platicar con mis compañeros de clase me es casi imposible, es como si debiera recodificar un lenguaje que deja de ser mío para volverse ajeno. No puedo referirme a Juan diciéndole: ¡qué onda, güey! al mismo tiempo de recetarle un sape, porque señalan una doble agresión, que según es verbal y física, cuando lo único que significa para mí es un saludo a mi compañero del alma; lo conozco desde pequeño y siempre nos hemos llevado así.

Me es difícil comprender los límites de lo que supuestamente ejerzo, más aún cuando escucho a la profesora acusarme con la directora, diciéndole: “el joven Pérez se dirigió de manera inapropiada y le dio un golpe al alumno del labio leporino…” ¿Quién dijo qué es bullying?

Mayra Salinas

jueves, 3 de noviembre de 2011

El triste canto



El canto de ballenas es un espectáculo que pocos mortales se pueden dar el gusto de presencia, debido a que son pocos los lugares donde aun persisten; digamos que son privilegiados, ya no los que han escuchado los sonidos que emiten, sino quienes las han visto en vivo.


Esto va más allá de la condición económica que podamos tener. Lamentablemente esa no es la razón principal que posiblemente nos impida a nosotros o nuestros hijos presenciar dicho espectáculo. Pensemos un momento en qué tanto daño hemos hecho directa o indirectamente al hábitat de estos colosos del mar: Desde que lanzamos una botella a cualquier contenedor de agua de nuestro alrededor (ríos, lagos, pozos, etc.), sólo por la pereza de no colocarle donde debería ser depositada toda la basura, la cual irreparablemente dañará el medio marino.


Esto en el mejor de los casos, pero, ¿qué pasa con los desechos que las empresas tiran a diario en los diversos depósitos de agua? ¿Qué sucede con los cazadores que furtivamente las cazan? Éstas y más cuestiones pueden atacar continuamente nuestra cabeza y por consiguiente nuestra conciencia, pero, una cosa es hacer conciencia y otra muy diferente es hacer conciencia y pasar a los hechos. Podemos empezar esta ardua tarea por la clasificación de nuestra basura en orgánica e inorgánica, evitando tirarla en depósitos de agua, utilizando detergentes biodegradables, en fin, hay gran cantidad de acciones que podemos empezar a llevar a cabo para evitar la extinción de ésta y más especies animales, pero no hay mayor acción que crear una conciencia de acción entre las actuales y futuras generaciones, sobre cómo preservar nuestro medio ambiente, el ejemplo es la mejor manera de demostrar nuestras tesituras, la vida multianimal no puede esfumarse por nuestras acciones negativas, recordemos que la naturaleza tiende a eliminar los factores que la destruyen, no seamos víctimas de nuestros propios errores.


Esperemos que estas ocasiones no sean las últimas para escuchar los cantos de las ballenas, y que sólo tengamos el consuelo de verles en vídeos y fotos.


Omar García

Ciudad de México

Ciudad de México
la noche